Johnson’s Baby toca el corazón de las mamás millennials

Cuando las compañías se ven afectadas por percances ocurridos en cualquiera de sus productos, estas inician estrategias de marketing que ayudan a apaciguar lo que perjudica a sus marcas. Un ejemplo de aquello lo está viviendo la empresa estadounidense Johnson & Johnson, después de que saltara la noticia de que algunos productos de su línea Johnson’s Baby eran perniciosos para la salud de los más pequeños.

La estrategia de Jonhson’s Baby está destinada a las redes sociales y va dirigida a las mamás “millennials”. Es decir, a la madres de la generación que nacieron entre la década de los 80, los 90, hasta principios de la primera década del 2000; una generación que utiliza el Internet y conoce la importancia que este puede tener para hacer escuchar sus reclamos.

10301172_10154415140470534_3979974332781109019_n

La campaña, llamada “Our promise”, cuenta con una serie de 40 vídeos en los que Johnson & Johnson se compromete a eliminar los ingredientes polémicos que han afectado la imagen de su marca.  Para ello se han inspirado en una leyenda japonesa en la que completar 1.000 grullas de origami, significa una promesa cumplida.

Apelando a la emotividad, uno de los vídeos de la campaña muestra a los empleados de la compañía con varias grullas de origami en las que han escrito sus compromisos individuales. Con ello, J&J le comunica a los consumidores que ellos también son padres y madres, y por eso les importa la calidad de sus productos.

¿Qué logra Johnson & Johnson con esta campaña?

Las marcas no solo buscan representar un producto, sino también un estilo de vida. Cuando estas se ven inmiscuidas en problemas que afectan la calidad de vida de las personas, su respeto disminuye en la percepción de los consumidores.

Por eso, la estrategia que muchas empresas aplican en estas situaciones es apelar a la emoción del cliente. Así como Coca-Cola alza el banderín de la “felicidad”, J&J enfatiza el compromiso entre las personas.

Al mostrar a los empleados escribiendo sus promesas, la compañía pone en énfasis el sentimiento humano más que el propio producto. Así, la calidad percibida de la marca se trata de cambiar a través de la imagen emotiva transmitida por la publicidad, donde no se enfocan en lo malo del producto, que lo podríamos llamar, calidad real.

¿Y por qué apunta a las mamás millennials? Simplemente porque es la generación que está teniendo hijos, y quienes saben que el Internet puede llegar a todos lados. En el vídeo de la campaña, J&J muestra cómo las madres han utilizado el Internet para reclamar; ellos saben que la marca ya no está alejada del consumidor, y cualquier error puede ser expuestos en ese medio. De ahí que su estrategia apunte a las redes sociales.

(Visited 1.171 times, 1 visits today)
 

Suscríbete a nuestro newsletter