Mientras que las marcas empresariales buscan iconos para personalizar sus mensajes, los deportistas son iconos en sí mismos en busca de crear una marca personal deportiva que les diferencie. La arquitectura que sostiene su marca personal no difiere en gestión a la de cualquier marca empresarial pero si hay una serie de aspectos que hay que remarcar:

El factor emocional

La presión emocional que engloba la marca del deportista, y la industria que lo rodea, hace compleja una construcción de marca similar a la empresarial. En el caso del deportista, cualquier actitud dentro y fuera del campo se ve rápidamente reflejada en su propia marca personal.

Casos como el de Benzema y Messi, que actualmente copan los medios deportivos, nos muestran la fragilidad de sus marcas personales. Además hay que añadir los “Haters” que cada deportista tiene por ser de un país o club determinado y que la campaña There Will Be Haters de Adidas aprovechó bien.

 

A la vez, ese factor emocional que les rodea es la mejor herramienta a la hora de conseguir lo que las marcas empresariales buscan, e invierten miles de millones, conectar emocionalmente con sus consumidores y fidelizarlos. El deporte tiene aspectos positivos como la fidelización, un fragmento de la película “El secreto de tus ojos” nos muestra esa realidad palpable.

 

Temporalidad

La marca personal de cualquier deportista necesita tiempo, no tiene el mismo significado ser una celebridad que ser un deportista con una marca personal reconocible y sobre todo duradera. La realidad muestra que se comienza a gestionar la imagen de un deportista, dependiendo de tipo de deporte, cuando este obtiene éxitos deportivos y que se deja de hacerlo cuando el deportista desaparece de la órbita mediática. Cuántos deportistas estaban en primera línea y ahora nadie les recuerda…

OFF & ON

Las redes sociales han abierto una ventana a muchos deportistas de deportes menos mediáticos, ahora existen las herramientas para conectar de forma directa con tus seguidores, consiguiendo una visibilidad medible y nuevos escenarios donde promover y dar visibilidad a sus patrocinadores. Por otro lado, es necesario aunar la estrategia online con la offline de forma que esa imagen 2.0 luego concuerde con la realidad, Rafa Nadal es un espejo donde mirarse.

Hay deportistas a los que les gestionan su marca personal ofreciendo una imagen que luego no concuerda con la realidad, hay que tener cuidado con eso.

Profesionalismo

La gestión de su marca personal deportiva debe ser realizada por profesionales de branding y marketing, no por amigos o familiares, gente capaz de construir una marca personal que atraiga a los medios, patrocinadores y sea rentable económicamente a medio y largo plazo, no únicamente a corto plazo explotando sin criterio alguno su imagen. Al mismo tiempo, se debe formar al deportista en el manejo de herramientas comunicativas para crear una marca personal duradera.