Cada vez es mayor el número de empresas que incluyen en su estrategia de Trade Marketing el rediseño de packaging como una variable que los ayudará ganar la batalla en el punto de venta, lugar donde 70% de los consumidores toman sus decisiones de compra y un buen envase dinamiza las ventas.

Considerando la diversidad de opciones que existe en un mismo punto de venta, el envase tiene solamente 2 segundos para llamar la atención del consumidor y luego demostrar que cumple con ciertas siguientes condiciones clave para persuadir al potencial comprador:

  • Llamar la atención y destacar de la competencia.
  • Proporcionar información de valor para el consumidor.
  • Garantizar la conservación física y funcional del producto.

Basado en numerosos análisis de comportamientos de compra, el envase ha dejado de ser un contenedor para el producto y ha pasado a convertirse en un vendedor silencioso; llegando a incrementar las ventas entre un 6 y 20% dependiendo del tamaño de la industria, la participación de mercado y el ciclo de vida en que se encuentre el producto.

Para ello el envase debe asegurar una alineación entre el diseño estructural y el diseño gráfico; debido a que el 53% de las compras no planeadas se realizan por la acción vendedora del packaging al estar cara a cara en el momento de la verdad. Por tanto, desde el punto de vista comunicativo, es clave crear diseños novedosos, seleccionar los colores más convenientes y transmitir la personalidad de la marca para despertar en los consumidores las reacciones esperadas, al diferenciarlo del resto de los competidores estratégicos.

Finalmente es necesario seguir incluyendo al empaque como un elemento integral de la estrategia de canal y no sólo como un elemento aislado de diseño y producción; el packaging forma parte de uno de los cinco ejes del Rotation Marketing, para acelerar la rotación de sus productos en la dirección esperada.